"Nos vemos castigados por nuestras negaciones. Cada impulso que intentamos aniquilar germina en la mente y nos envenena. El cuerpo peca primero y se satisface con su pecado, porque la acción es un modo de purificación. No nos queda nunca más que el recuerdo de un placer o la voluptuosidad de una pena. El único medio de desembarazarse de una tentación es ceder a ella. Sí la resistimos, nuestras almas crecerán enfermizas, deseando que las cosas que se han prohibido a sí mismas, y, además, sentirán deseo por lo que unas leyes mostruosas han hecho monstruoso e ilegal. Se ha dicho que los grandes acontecimientos tienen lugar en el cerebro. Es en el y solamente en el, donde tienen lugar asimismo los grandes pecados del mundo"
Dorian Gray