Lo que en lo sexual importa es lo cómico, es que, cuando un hombre es mujer, es en ese momento que ama, es decir que aspira a algo que es su objeto. Por el contrario, es a título de hombre que desea, es decir que se soporta en algo que se llama propiamente estar en erección (bander).
La vida no es trágica, es cómica, y es sin embargo bastante curioso que Freud no haya encontrado nada mejor que designar con el complejo de Edipo —es decir con una tragedia— eso de lo que se trataría en el asunto. No se ve por qué Freud designó, aún cuando podía tomar un camino más corto, designó con algo distinto de una comedia a eso con lo que tenía que ver en esa relación que liga lo Simbólico, lo Imaginario y lo Real.
Para que lo Imaginario se exfolie, no hay más que reducirlo al fantasma, lo importante es que la ciencia misma no es más que un fantasma y que la idea de un despertar sea hablando con propiedad impensable. He aquí lo que tenía para decirles hoy.
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