6 sept 2012

Espamos.

Has tomado mi alma creyendo que la robabas. Jamás podría irse contigo se evaporó en otro siglo, estoy de paso conspirando tu podredumbre, el peor de tus dolores, 
tu carne yacerá inmuta, azul, ulcerosa, no por la muerte, sino por el vacio que niegas y te atraviesa, te impregna.
Caminarás, con espasmos sangrantes, de un amor bien pagado, jamás cederé un palmo, prometo que no volverás a estar mudo, seguirás por siempre así, desnudo.
Te dolerán y no acaso, eternamente…cada uno de tus músculos, tus brazos, todo tu cuerpo, y sobre todo tus ojos, advertirás, lo herrumbroso de esa patética vida plagada de perfume a hastío, ácido, amargo, y tristemente amado, cuando la mierda te ciegue, saldrás en busca de auxilio para recobrar tu aliento, para espantar la tristeza, que 

creías un cuento, pues desde aquí, en mi hoguera

reiré hasta asfixiarme, porque ya estás muerto.

Gabriela Rivero





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