10 ago 2012

Que juego macabro el destino jugó, cruzó tu camino y el mío, pero los ha cruzado mal. No nos pudimos encontrar. Maldigo la noche en que te conocí, maldigo el sabor de tu boca que no sé para que probé si yo tenia claro que… 
En ese momento el desorden de mi corazón, estaba confundiéndome.


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