Todavía hay gente serena, despejada, libre. Gente que disfruta a su manera, aunque este un poco pálida, con el pelo atado de cualquier manera y unas sandalias cómodas para ir donde surja. Sin horarios ni reclamos, ni planificaciones laborales, es posible distenderse en una terraza, mirando las estrellas, o en el parque barrial, por lo general poblado, pero ahora desierto, con ese viento reparador, ese oxigeno de adentro y de afuera, y ese pensar, solo pensar. Y si, mirarse hacia adentro requiere valentía.
Creo que me quedo en casa. No me interesa el esplendor. Cada vez estoy mas elemental, lo que me asombra. "Lo mas común, vulgar, próximo y simple, eso soy yo". Coincido con Walt Whitman.
Noemi Carrizo.-

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