10 nov 2011

Luego derramar sangre sobre la arena, bajo un sol ardiente, el terrorífico monstruo imaginario vive debajo de mi cama, y se alimenta de mis sueños.Y las voces y las imágenes dentro de mi cabeza, no me dejan de atormentar.
Cuando los recuerdos no lastimen, y en las noches no oiga voces... PODRÉ DORMIR.



No hay comentarios:

Publicar un comentario